martes, 16 de septiembre de 2014

DOCUMENTAL SOBRE ROL Y MIS PROPIOS ORÍGENES ROLEROS - 1

Ayer vi este curioso documental sobre los juegos de rol que se basa en entrevistas a 4 personas en un club de rol de Madrid. La edición no es muy buena y hay momentos en los que no se escucha demasiado bien pero el espíritu detrás de la idea es genial y muy sano.

Oyendo a los entrevistados pensaba yo en mi propia experiencia y mis propias vivencias roleras. No se diferencian mucho de las suyas pero también quiero compartirlas en la medida que lo recuerde. Es por eso que en esta entrada responderé a las mismas preguntas que se planteaban en el documental. 

Sin artificios ni medias verdades, con el corazón en la mano. Esta afición en algo tan importante en mi vida que ya es hora de que ponga negro sobre blanco y ordene mis pensamientos y primeros recuerdos.

1. ¿CÓMO CONOCISTE LOS JUEGOS DE ROL?
Yo pasaba mis veranos de infante en Lardero, un pequeño pueblo cercano a Logroño (ciudad natal de mi padre). Era una urbanización rectangular con unas 50 casas en el perímetro y una zona ajardinada con  piscina (que en ese momento parecía enorme). En aquel rectángulo de verde hierba nos juntábamos alrededor de 15 chavales (chicos y chicas) para jugar a todo lo imaginable: futbol, escondite, a la mancha, gincanas de todo tipo... también salíamos de la urba y hacíamos el cabra con las bicis, casas en los árboles... En ese grupo había gente de todas las edades, siendo yo el mayor de los pequeños y el menor de los mayores. 

El que era el mayor del grupo tenía una ingente colección de juegos de mesa que yo admiraba, fascinado, rogando internamente para que nos invitara a ir a su casa a probarlos. Por aquella época yo tendría unos 13 años así que estamos hablando del año 1996. Un día me invitaron a jugar con el hermano mayor del chico mayor del grupo al Hero Quest. Recuerdo como si fuera ayer que cogí el mago y quede fascinado por el juego, las miniaturas, el rollo… todo me gustó. Además el hermano mayor del chico de mi grupo, que hizo de master, tenía sus propias reglas caseras para el Hero Quest y había añadido algunas profesiones: paladín, ninja, clérigo… Eso también fue un shock para mí, no había porque limitarse a las reglas con las que el juego venía sino que podía ampliarlo e ir más allá: toda una revelación.



Después del segundo día de partida, que a mí siempre me parecía que duraban muy poco, y yendo hacía mi casa con un amigo este me dijo una cosa que me cambiaría y forjaría la persona que soy. Lo recuerdo como si fuera ayer:

“- … pues sabes tío, el hermano de Miguel  (el master del Hero Quest) juega a una cosa con sus colegas que es muy parecida al Hero Quest pero no hay tablero y el master lo va pintando en un papel a medida que los personajes avanzan por los pasillos…
-      - ¡Anda ya! ¿Y cómo se aclaran?
-     -  El master tiene la mazmorra dibujada en un papel y entonces solo dibuja lo que los personajes ven…
-     -  Así no saben por dónde van y es todo más misterioso…Guuuaaauuu…
-     - Se llama juego de rol y hay de muchas cosas: Star Wars, el señor…”

Y así fue como conocí que existía algo que se llamaba juego de rol que era algo que cogía a un juego de mesa de toda la vida y le meaba en la oreja...

2. ¿CÓMO FUE TU PRIMERA PARTIDA?
Yo ya conocía entonces que había juegos de rol pero el hermano de mi amigo nunca me diría para jugar con él y yo necesitaba probar eso. Un día del verano siguiente (o de ese mismo, eso no lo recuerdo) en el Alcampo me acerqué a la librería para ver qué se cocía por allí. Siempre he sido un ávido lector y no era raro verme rodeado de libros en este tipo de sitios mientras mis padres iban a comprar las viandas. Allí vi… el MERP… recuerdo hojearlo con un cosquilleo en la columna vertebral… ¡que portada! ¡Que dibujos interiores! ¡Mira como mola el dibujo del explorador o del guerrero! ¡OH! ¡Y mira la tabla del final con todo hexágonos! Seguro que es para dibujar la mazmorra… ¡y menuda hoja de personaje! ¡¡¡Es mucho más grande que la del Hero Quest y con muchas más cosas!!! (sigh… criatura…).
 
Oooohhhh... es El Elegido...
Los ruegos para que me lo comprasen cayeron en saco roto pero ya tenía claro cuál debía ser mi regalo de cumpleaños de ese año (cumplo el 29/08): el juego de rol del Señor de los Anillos (de cuyas novelas era ya un loco de remate con un par de lecturas a mis espaldas).

El 29 de agosto llegó y vi un regalo con forma de libro sobre mi cama… ¡Que emoción! Lo abrí a todo correr para encontrarme…
 

¡El SA Básico! ¡Horror! Ese no era el que yo quería… pero me lo quedé y no dije nada. Mis padres lo habían hecho con toda su buena intención y no quería que se sintieran mal. Supongo que pensé que menos me daría una piedra (o un palo) y además venía con muchos mapas y molaban un montón... Me lo llevé a Bilbao y en el colegio, en la zona del parking de los autobuses jugamos nuestra primera partida: el Rescate del Hobbit Tom de la cárcel por un crimen que no había cometido él sino unos Trolls. nadie me enseño a jugar, es decir, cogí el libro, me lo leí y preparé una partida. Con dos cojones! La verdad es que no me convenció el sistema y al año siguiente (después eso sí de haber leído el SA Básico como 25 veces) arrastré a mi padre por todas las librerías de Logroño hasta que en una lo encontré (el MERP) y compré. Aquel verano fue el de las primeras partidas de rol guapas con los amigos de Logroño.

Antes de ese verano, en el colegio, jugamos un juego de Dragon Ball consistente en tirar muchos D6 y un D20 para hacer distintos ataques y golpes pero ahí no había aventura, ni rol ni nada así que no lo considero mi primera partida.



…El resto de preguntas en posteriores entradas…

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