viernes, 4 de julio de 2014

ROL POR FORO - AVENTURAS AL BORDE DEL YERMO 1

Ya hemos terminado la primera aventura del suplemento de 6 módulos que es Aventuras al Borde del Yermo. Como nos ha quedado tan chachiguay no puedo evitar poneros extractos del PDF que he hecho donde recopilo todos los posts de la partida en forma de relato. Solo he cortado, pegado y arreglado la maquetación; os invito a leer la partida e identificar que parte son de los jugadores y que partes son mías...

Tras el salto el primer extracto...

Recordemos que la compañia la componían de inicio: Brend, Hombre de los Bosques, Kolbein, Hombre de Valle y Nob Nogales, Hobbit de la Comarca. A estos 3 se unirán en los primeros compases de la narración otros 3 PJs...

"El Yermo seguía siendo el Yermo, y en aquellos días había allí muchas otras cosas aparte de los trasgos"

Smaug ha sido derrotado, la Batalla de los Cinco ejércitos ha sido ganada y Bilbo ha vuelto a la Comarca. Falta una generación para la Guerra del Anillo. En la relativa paz, los Pueblos libres de las tierras Ásperas miran por vez primera más allá de sus fronteras, estableciendo rutas comerciales, renovando lazos entre sus culturas y llevando la prosperidad a la región del norte del Bosque Negro, la Montaña Solitaria y las estribaciones orientales de las Montañas Nubladas.

Pero aún quedan muchos peligros y, desde los bastiones orcos de las montañas, hasta las profundas y corruptas profundidades del Bosque Negro, hay una oscuridad que espera, recuperando fuerzas, trazando planes y extendiendo lentamente su sombra... La compañía formada por Brend, Kolbeinn y Nob Nogales había regresado hacía poco de su incursión en los pantanos del Bosque Negro. 


Habían vuelto a la Ciudad del Lago y se habían hospedado durante varias semanas en casa de Glóin, quien en agradecimiento por el salvamento de Balin y Oin les había cedido unas lujosas habitaciones. Los días pasaban lentamente y plácidamente en la enorme casa del embajador enano y aun así, de cuando en cuando, Kolbeinn salía para atender asuntos comerciales de su familia y el resto del grupo estaba ansioso por salir de la ciudad y tener alguna aventura...

Pero Nob ya había mandado una carta a La Comarca...

Fue un 4 de Septiembre, en el mismo año de 2946, cuando 2 misteriosos viajeros llegaron a la Ciudad del Lago. Tocaron en la puerta de la gran casa de Glóin y se presentaron. Eran el joven Hobbit Bingo Dalffur e Iwgar, un Beórnida de la parte oriental del Bosque Negro. El joven Bingo había hecho el largo viaje desde La Comarca por invitación de su gran amigo Nob Nogales. Hacía tiempo que este quería montar un negocio de tráfico de tabaco y en seguida había pensado en el joven Bingo, buen amigo suyo y buen conocedor de las gentes adecuadas desde Delagua hasta Bree y más allá.

El Hobbit Bingo había emprendido el largo camino hasta Ciudad del Lago hacía 2 meses y no hubiese podido llegar si no hubiese sido por la inestimable ayuda de su improvisado compañero de viaje Iwgar. Este era un Beórnida de las tierras Orientales cercanas a La Carroca, entre esa enorme montaña y el Bosque Negro. Iwgar había sorprendido a Bingo metiendo mano en los panales de rica miel de su aldea y pronto se hicieron amigos. Iwgar se encariñó del Hobbit y decidió acompañarle en su viaje con intención de protegerle de todo peligro (y de paso buscar fortuna).

El abrazo entre los dos Hobbits fue grande y aún pasaron varias semanas hasta que el grupo decidió que era hora de marchar. Unos pocos días antes de abandonar la casa de Glóin y encaminarse al Oeste, este les presentó a otro enano recién llegado de Erebor a la Ciudad del Lago... Se trataba del enano Norlit, curtido en mil batallas y deseoso de ver y conocer mundo. Glóin se lo introdujo al grupo como un compañero más y estos en seguida le aceptaron, entendiendo que en el largo camino que tenían por delante no les vendrían mal sus fuertes brazos y sabios consejos (aunque pronto vieron lo iracundo que podía llegar a ser...).

Un día 23 de Septiembre el grupo al completo abandonó la casa de Glóin en dirección al Bosque Negro, su objetivo era llegar a los valles occidentales superiores donde Bingo e Iwgar habían oído que un Hobbit de Bree había abierto una posada donde daba cobijo a viajeros y comerciantes... tenían por delante 415 kilómetros de viaje para los que tardarían entre 25 y 30 días... Poco sabían ellos de la verdadera aventura que les aguardaba... en el primer recodo del camino...

DONDE LOS RÍOS LLEVAN ORO...

La compañía se encontraba vadeando el Lago Largo en dirección al Oeste. Kolbeinn había oído hablar de un pequeño grupo de granjeros que vivían no lejos de Ciudad Del Lago donde podrían hacerse con unos ponis que cargasen parte de su equipo de viaje y así hacer más ligera la travesía. Todavía no habían decidido su ruta para llegar al oeste, pero les parecía que tener cerrado el tema de los animales de carga era prioritario. Brend iba un poco alejado del grupo, recogiendo aquí y allá pequeñas hierbas y flores que iba guardando con mimo en un zurrón de cuero marrón. Bingo el hobbit iba con él aprendiendo sobre las hierbas de esta parte del mundo, tan lejana para él.

Las tranquilas aguas del lago lamían la orilla y el día, extrañamente soleado y despejado para ser Septiembre, dejaba ver el esqueleto del enorme dragón Smaug hundido junto a las cenizas de la vieja Ciudad del Lago. Ya han pasado 5 años desde la muerte del Gran Gusano pero nadie en la región había olvidado todavía el horror y espanto que se vivió esos días.

Unos gritos de una floresta cercana llamaron la atención del grupo inmediatamente. De la misma salió un chico de unos 10 años corriendo como loco con la cara desencajada, profusas lagrimas caían por sus mejillas. En cuanto vio al grupo se dirigió a ellos rápidamente.

- ¡¡Socorro!! ¡Ayúdenme! ¡Mi padre! En apuros... sus guardias quieren matarle, vamos hacia el Bosque Negro y quieren matarle, me dijo que buscara ayuda. ¡¡Ayúdenme!! por favor…- dijo.

Después de decir esas palabras el chico volvió sobre sus pasos, mirando hacia atrás de vez en cuando para hacer señas y que el grupo se apurase en seguirlo… 

Rápidamente Brend, junto a su perro "Brutus", se adentró en el bosque en pos del muchacho. Pareciese como si Brend no dudara ni un momento de la situación crítica en la que se encontraba el padre del niño... o al menos su instinto lo llevaba a apresurarse bosque adentro tras el chico. Ya en el lindero del bosque, Brend echo la vista atrás e indicó: "¡Rápido! Sigamos al chico!”

Bingo asustado sacó torpemente su espada corta e instintivamente avanzó hacia la posición de Brend.

- Nob, juntémonos a Iwgar! Con él estaremos a salvo!!

Norlit, tras ver la desesperación del muchacho, se adentra en el bosque. Animando a sus compañeros que acudan en busca del padre del muchacho.

- Adentrémonos en el bosque y veremos qué clase de guardias atacan a la mano que les da de comer.

Iwgar siguió a Brend y Norlit a la vez que sacó su lanza diciendo:

- Norlit, mantengamos los ojos abiertos, aquí huele a sangre!!! Bingo, manteneos cerca y tranquilizad al chico.

Kolbeinn siguió a sus compañeros cubriendo la retaguardia mientras trataba de recordar el nombre del chico y dijo a sus amigos:

- Conozco a su padre de vista, suele andar comerciando en Ciudad del Lago. Esperemos que no esté en apuros, es un buen hombre.

“Guardias atacando a pacíficos comerciantes.... ¿Sus guardias? ¿De quién?” Pensó Nob mientras siguió a Bingo entre los arbustos. "Carreras y peleas y todavía ni hemos almorzado. Puff, estas vacaciones te han reblandecido, viejo Nob, así que aprieta los dientes" Cuando se aproximaron a los ruidos/pelea, Nob dejó silenciosamente el grupo y trepó a un árbol desde el que proteger a sus amigos con el arco.

Rápidamente y sin dilación, el grupo se adentró en la espesura siguiendo al muchacho. Iwgar trataba de ir en cabeza pero la rapidez de Brend hacía que se deslizará entre los matojos y pequeños árboles con mucha premura. Tras Brend iban Iwgar, Bingo (este iba pegado a los pies del Beórnida), Norlit y Kolbeinn. Nob Nogales se alejó un poco del grupo e iba acechando. Una vez salieron del camino el grupo vio también como Bingo se separaba un poco y trataba de pasar inadvertido.

Cuando llegaron a la fuente de los gritos que se oían perfectamente en la floresta vieron lo que el chico les había contado. Todos pudieron ver perfectamente un gran carro con 4 peludos ponis y a un viejo mercader con las ropas sucias rodeado por 3 tipos con mala pinta.
Los 3 maleantes portaban largos cuchillos y uno de ellos sangraba de la boca. Junto a ellos, y con la espalda contra el tronco de un gran roble, se encontraba el que parecía ser el padre del chico. Sus ropas de mercader estaban sucias, ajadas y llenas de hojas secas, como si se hubiese revolcado por el suelo hacía poco. En sus manos portaba una gran rama del roble con la que parecía que había golpeado a uno de los maleantes…

El que parecía ser el jefe de acosadores se giró al oír llegar a la Comunidad y señalándolos con su cuchillo dijo:

- Esto no es asunto vuestro... marcharos con viento fresco y haremos como que aquí no ha pasado nada…

Kolbeinn, Iwgar, Norlit y Brend junto a Brutus dieron un paso al frente, mostrando que eso de irse con viento fresco no iba con ellos. Los maleantes, impresionados por la figura del Beórnida flanqueado por sus compañeros, retrocedieron unos pasos... se miraron unos a otros y tras encogerse de hombros echaron a correr huyendo de una situación que al parecer les venía grande… Brutus les persiguió entre las risas de los miembros de la compañía mientras los Hobbits salían de sus escondites.

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